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EL CAMINO.

Se podrá redactar “El camino del pueblo”, El Roque podrá ser proclamado santuario nacional de la disidencia, Biscet en todo su derecho podrá publicar otro manifiesto contraviniendo al de Paya como justa respuesta, pero la lectura que sacamos acerca de la realidad objetiva dentro de la isla es otra. 
El pueblo cubano tiene bien definido tres caminos para practicar su arraigada filosofía del "sálvese quien pueda" y esos caminos son: 
*El camino del mar. 
*El camino hacia el aeropuerto. 
*Y por último el camino más bifurcado de todos el del silencio, la simulación y la amoralidad.
Si quieren hacer algo contra la dictadura con mayor celeridad y efectividad primero que todo hay que hacer un alto en “el camino” para despojarse de toda egolatría, tendencia religiosa o sectaria y con la mayor humildad organizarse en base a un objetivo común, apartando temporalmente el disentimiento que consideramos sea muy positivo en un ámbito totalmente democrático pero poco provechoso en estos tiempos en que vamos contra reloj en la imperiosa necesidad de arrebatarles el control totalitario del país a los hermanos Castro.
El objetivo número uno de cualquier proyecto debe ser lograr llegar a la conciencia del pueblo para ser escuchados por estos, hay que despertar el interés por un cambio radical en ese pueblo desgastado, apático y harto de mentiras y solo se lograra cuando ellos palpen claramente un bloque opositor amplio defendiendo un objetivo común, con un ideario definido en la firme posición de apartar del camino a la libertad y la justicia a todos los cubanos que hayan obstaculizado, apoyado y especulado con la desgracia del pueblo, sin dar lugar a ninguna duda no pueden tener ningún espacio antes y durante la transición aquellos que apuestan desvergonzadamente por una comunión con la dictadura y sus diversos representantes, para ellos solo puede quedar un solo camino, el mismo que con mucho dolor tomamos un día nosotros, el exilio y otros los más comprometidos ni siquiera eso, tendrán que afrontar los tribunales y rendir cuentas de sus horrores.
Los textos de estos documentos tienen que ser tajantemente esclarecedores en la definición sobre el futuro que tendrán en el país todas las inversiones y cesiones de tierra para el usufructo a los no nacionales cubanos, solo así evitaremos que fraccionen y vendan el territorio nacional al mejor postor antes de su desaparición física.
Y para concluir hago una reflexión muy personal imaginándome estar en cualquier esquina habanera leyendo alguno de estos panfletos en la clandestinidad, para nada me creería que una banda de delincuentes que desde sus edades más tempranas y sin vacilación alguna han fusilado, asesinado y sacado de circulación a todo el que ha representado un obstáculo para ellos, pidiendo perdón y abandonando el poder pacíficamente, créame, pensar en esta situación me da hasta risa.
Yo soy de los que apuesta por el factor sorpresa y la espontaneidad popular. La efectividad de estas acciones quedo demostrada en el único momento durante la existencia dictatorial en que ha temblado en el poder la mafia dictatorial y ese momento fue El Maleconazo, de promoverse varios Maleconazos de seguro los tiranos sucumbirán, ellos nunca han estado preparados para responder a un estallido social, siempre han actuado sumergidos en las cloacas del chivaterismo, los dobles agentes, la simulación, el descrédito, la anulación personal y la inmoralidad, su respuesta ante la ira popular se vería muy limitada, mientras esto no suceda podrán correr ríos de tinta (física o electrónica), podrán moverse sumas y mas sumas de dinero en conceptos de ayudas que seguiremos allí acomodados entre las ruinas sin encontrar mas que el camino a la CADECA o el aeropuerto.

Nota al margen del sentimiento de la degeneración:

No me da ninguna vergüenza tener que dar algún día  una explicación a mis nietos de la actitud asumida ante todo este descalabro dictatorial, no sé como vayan a reaccionar, pero me he prometido a mi mismo decirle toda la verdad. Sé que soy un cobarde, uno más que eligió como respuesta a la filosofía del "sálvese quien pueda", el camino del aeropuerto y asumo mi decisión.