La familia imperial Castro quiere ostentar por la fuerza el monopolio del pensamiento y la palabra de todos los cubanos hasta la muerte, y viven rentabilizando la represión y el terrorismo político de estado, única y exclusivamente para su propio beneficio familiar, en estas condiciones del panorama actual cubano. ¿Quién puede traer bienestar, innovación y competencia para todos?
Le llaman cambios al maquillaje que le quieren dar a la difunta isla de Cuba, para presentarla nuevamente en sociedad como un cadáver reluciente y renovado, pero cadáver al fin. Para iniciar unos cambios con garantías y credibilidad primero que todo tienen que responsabilizarse del cadáver, decir valientemente fuimos nosotros y nadie más los asesinos, tienen que pedir perdón a los familiares (el pueblo cubano) y después emprender con toda humildad los verdaderos cambios que se necesitan empezando por su dimisión, la sociedad cubana de hoy es un cementerio de vivos, que no viven más que para finiticar los días asignados por dios a sus maltrechos cuerpos físicos y cumplir así su obligado ciclo de vida sin otra esperanza que no sea morir, sin sentir que se ha vivido, ni que se ha disfrutado de lo más valioso que tiene el ser humano, la vida.
Hay que despertar de la reticencia, tenemos que dinamizar nuestro discurso y cerrar filas contra los que por su propio bienestar e interés auguran la prolongación del sufrimiento para el pueblo cubano, viendo su filón en el amparo de las élites hereditarias afines a la dictadura y su sistema cerrado de sociedad.
En la blogosfera cubana se va ampliando cada vez más el sector de los que no se sienten comprometidos con la causa cubana (la libertad) y muchos de ellos no conformes con su posición además se dedican a erosionar nuestra causa intentando crear duda y división. Y ahora más que nunca es cuando tenemos que juntarnos y navegar en una sola dirección, con la misma eficiencia y valor que lo hicimos cuando nos lanzamos al exilio en la búsqueda de nuestra libertad personal, ahora toca ir a por la libertad de todos.








