En estos momentos los cubanos sin apenas darnos cuenta (los que mas) nos debatimos por convertir nuestra patria en una mini China caribeña o en una isla de encanto como Puerto Rico, Bahamas, o Caimán y todo depende de cuan inteligentes seamos en escoger la mejor opción para quitarnos el único obstáculo que nos impide el desarrollo y la libertad necesaria para rehacer la república.
Incautos son los que piensan que quitando el embargo y ayudando económicamente a la dictadura podamos lograr en un futuro vivir con decoro y solvencia suficiente para instaurar un bienestar de la nación, con esto solo lograríamos que la dictadura cubana se convirtiera en un gendarme de los intereses de los grandes empresarios americanos que verían en nuestra isla el lugar perfecto para colocar sus factorías y hacernos trabajar en condiciones muy desfavorables tanto de seguridad laboral como de salarios, seriamos un ejército de esclavos al más puro estilo de la dictadura China donde interesa todo menos el ser humano.
Y para cuando esto ocurra ya los propios Estados Unidos dejarían de mirar atentamente los problemas inherentes a la sociedad civil y sus derechos fundamentales, se convertirían en aliados del mismo régimen totalitario que nos denigra y solo velarían por los intereses económicos y la permanencia en el poder de los dictadores de turno que a su vez en pago velarían por el correcto funcionamiento de su entramado industrial y la disciplina de los esclavos que trabajarían en sus cadenas de producción por míseros e indignos salarios.
Ya en 1959 fuimos miserablemente engañados, los resultados de ese engaño todos los conocemos y hemos sufrido en carne propia. ¿Hace falta que nos vuelvan a engañar?, hoy los cubanos debemos tener una sola prioridad, quitarnos del medio cuanto antes la dictadura, borrar para siempre el totalitarismo, el control y la represión de nuestras vidas. Combatir es la palabra, combatir en cualquier ámbito a la dictadura de los hermanos Castro, en el ámbito político, en el social, unirnos sea cual sea la corriente política que abracemos para en un solo bloque acabar de tirar el muro verde olivo, la otra carta que nos quieren hacer jugar es el camino más fácil pero a la vez el más comprometido y doloroso para nosotros. El día que los grandes intereses económicos logren una comunión con la dictadura Castrista, ese día entonces si podremos decir adiós para siempre a nuestra ansiada libertad y nuestra patria de la noche a la mañana se convertirá de una isla enclenque y oprimida, en una gran factoría de esclavos maltratados y sometidos en igualdad de pobreza material y espiritual comandada y dirigida por los mismos mayorales de hoy.
Están jugando con dos cartas, están hablando en confidencia, quizás estén hasta trazando nuestro destino sin contar con los máximos interesados, que somos todos nosotros. Ojala este equivocado y los intereses de USA para con el pueblo cubano ahora mismo tengan buenas y nobles intensiones.
Los que piensen o vean en este articulo un sentimiento anti-americano les advierto que no es esa nuestra intención, siempre he visto a USA como el vecino aliado que nos ha tendido la mano a los cubanos más desprotegidos, 50 años han dedicado a ayudarnos y apoyarnos en cuanta plataforma se ha tratado de desarrollar contra la dictadura y ha favor de nuestra libertad y es de buenos agradecidos admirar esta actitud y también es justo reconocer que mucha de esa ayuda no se ha usado con la eficacia esperada ya haya sido por buenas o malas intenciones.






