Desmontando una canción


Habana, mi vieja habana
señora de historia de conquistadores y gente
con sus religiones, hermosa dama...


Nunca pensé que se cumpliría lo que dice la letra de esta canción, pero paso un buen día, me marche, mis ojos abandonaron a esa otrora bella ciudad con un bar en cada esquina ahora trasformada a dos derrumbes en cada esquina, como siempre la prospera revolución convirtiéndolo todo a mas, antes un bar, ahora dos derrumbes. Antes limpieza y pulcritud por doquier, ahora mierda, basura y pestilencia de cloacas, casas derruidas por el paso del tiempo con una falta total de mantenimiento y pintura.
Ciudad con una sola historia conocida en este último medio siglo, la de unos barbudos delincuentes y desaprensivos que se la adueñaron en 1959 siendo entonces una joven y bella ciudad y al cabo de solo 50 años la han convertido en unas ruinas, en un caos urbanístico donde no funcionan los servicios comunitarios, viven 10 donde se concibió habitáculo para 2, donde existían por aquel entonces unos pocos vagabundos, los conocidos por todos los habaneros, El caballero de parís, La china que cantaba vestida con atuendo colorido y mas pintura en la cara que un arcoíris, El tanque que hacia unas demostraciones con un bidón de 55 litros que dejaban boquiabierto a cualquiera , ahora la plantilla de estos vagabundos ha aumentado desproporcionalmente ya no son tan pintorescos ahora visten harapos, los discípulos de El tanque ya no hacen malabares ahora bucean en los depósitos de basura en busca de algo útil para vender y convertir esas ganancias en un codiciado botín (El alcohol) que te ayuda a olvidar por un rato las penas.

Habana, si mis ojos te abandonaran...
si la vida me desterrara a un rincón de la tierra
yo te juro que voy a morirme de amor y de ganas
de andar tus calles, tus barrios y tus lugares...
Cuatro caminos, virgen de regla, puerto de mar
Lugares, destinos...
del largo muro del litoral, del capitolio y prado
con sus leones, sus visiones


Mi ciudad otrora hermosa dama, con categoría de perla, ahora sin categoría, sin estilo, toda desordenada conviviendo todos juntos cual caldosa caribeña, policías, militantes, santeros, gusanos (opositores al régimen), putas, chulos, drogadictos, todos en el mismo caldero, sin barrios, sin lindes, niños desamparados por el estado que no les da la oportunidad de tener juguetes dignos, de soñar con los reyes magos, solo les queda ahora la opción de pedir a dios que no le metan presa a su madre jinetera para que llegue a casa con comida comprada en divisa a desproporcionados precios.


Sabanas blancas colgada en los balcones Sabanas blancas colgada en los balcones

Habana, mi gran habana
Costumbre de darle una vuelta a la ceiba de noche
Y fiestas en casas de barrios modernos y pobres
de gente noble...


La ciudad a perdido el juicio, junto a una montaña de mierda y basura que hay que rodear para entra al solar exhibe un cartel donde dice, GRACIAS FIDEL, todos están perturbados, se han confundido con los últimos susurros de ultratumba del comandante, en fin estos han sido unos 50 años de locos, donde se prometía una revolución verde como las palmas se erigió la oz y el martillo pintando de rojo la ciudad, aquellos que cumplieron cárcel por tener la moneda del enemigo años más tarde vieron como era autorizada, para poder salvar el proyecto mas absurdo y ruinoso del siglo XX.
Espero que un día no muy lejano en el tiempo te salven Habana, que vuelvas a ser lo que otrora fuiste que se restituya el orden y cada cual viva en su barrio, que desaparezcan todos esos carteles absurdos que hieren la vista de los transeúntes, que el turista te visite en plan turista no como ahora, con el morbo de ver el museo del caos en que te ha convertido la revolución cubana.
Entonces cuando llegue la calma, el orden y la razón gobierne, volveremos a meter aquellos guateques donde mis amigos solían modificar a golpe de tambor, cerveza y ron el estribillo de la canción, sin permiso de su autor Gerardo Alfonso.

Sabanas blancas colgada en los balcones, me la robaron cojones.

El último congreso


El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), el congreso de la geronto-militancia promete ser si es que se llegara a celebrar, el último ritual comunista en la isla con los dinosaurios de costumbre en la mesa presidencial.
Relación y edad de los homínidos que mandan y deciden todo actualmente en la isla auto aislada.
Fidel Castro_______________83 años
Raúl Castro _______________78 años
José Ramón Machado_________78 años
Juan Almeida_______________82 años
Ya está llegando el verdadero justiciero, el tiempo ese que a diario pasa pagina a nuestras vidas, sin derecho a retractarte, sin poder modificar lo pasado, convirtiendo todo el presente en historia implacablemente, el tiempo cura muchas cosas pero sobre todo le ajusta las cuentas a todo lo que pretende eternizarse.
Esto que escribo aquí todo el pueblo lo sabe, a día de hoy todos en Cuba hace una apuesta por el tiempo, que pasen pronto estos pocos años, a ver si salimos de toda esta lacra que durante unos largos 51 años que se cumplirán ahora en enero nos han engañado por sus propios intereses, dejándonos sin futuro, manteniéndonos amordazados, atados de pies y manos al punto que aun yéndote de la isla todavía te mediatizas en la opinión y la palabra.
Sabes que volver de visita a tu patria implica cumplir una serie de trámites sórdidos que de la noche a la mañana te pueden truncar la mayor ilusión de todo exiliado, volver a tu pueblo natal, lo hicieron en su día con Celia Cruz y con montones de cubanos que dan la cara con su nombre y apellidos en todos los foros, haciéndose responsables de sus opiniones y de dar a conocer al mundo todas las violaciones y falta de libertades dentro de la isla.
Yo por mi parte les deseo a todos una larguísima vida, para ver con mis propios ojos a los vigorosos verdugos del pueblo de cuba hechos unos despojos humanos, enjuiciados y pagando por sus crímenes de lesa humanidad. Albergo el morbo de que se trunque la quiniela echada por los seudo revolucionarios de la isla y que Raúl cual alcohólico desenfrenado desaparezca primero que su hermano Fidel, entonces no se la que se liaría allí por el poder.

El primer café de la mañana


No es jamón asere, desde que te levantas de la cama ya estas delinquiendo, ese primer acto de lavarte la boca te hace reflexionar muy profundo, si no hubiera luchado unos fulas me estuviera lavando ahora con agua y sal, que resuelve, mata las bacterias pero da más peste a boca que la que nos concede el organismo por propia naturaleza.

Bueno ahora llego el momento cumbre de todo cubano, este donde este, la primera colada de café, esto es sagrado señores ese primer sorbo acaricia las papilas gustativas y te sumerge en una profunda reflexión así comienzan a fluir las tareas del día, a través de multitud de preguntas que afloran desde tu subconsciente.

_ ¿Qué coño invento hoy para darle de comer a toda esta gente?

La ración que se vende a la población apenas alcanza para satisfacer las necesidades alimenticias del 10% de un mes de vida. El otro 90% lúchalo tú que para eso somos un pueblo aguerrido.

_Tengo que jugarla con el chiva de mi vecino que anda diciendo por ay que yo vendo leche condensada y voy a explotar como cafunga.

En Cuba aunque esto contradiga toda ley de marketing si trabajas con los productos lácteos trata de vender carne de res porque así evitas que den con la raíz de tu delito, pura contrainteligencia que te enseñan los propios agentes castristas cuando ellos participan de tus beneficios, su tu explotas a ellos se les acabo el suministro.

_Coño la gente cuando se pira se toman la coca cola del olvido, mi hermano hace meses que no manda nada y me mete la muela bizca de que no tiene trabajo, y yo se lo tengo que creer.

Gran injusticia este pensamiento, los cubanos de la isla no se imaginan los trabajos que se pasan para establecerse en un país, sea cual sea. Llegas con 40 años y es como si hubieras nacido ese día, estas en cero absoluto, nadie confía en ti ya puedes prometer que sacaras adelante cualquier proyecto que la respuesta siempre es, ya te llamaremos y como es lógico la llamada nunca llega.

De pronto todo se interrumpe ya llega el mensaje al celebro, la necesidad imperiosa de otro sorbo de la mítica bebida aromática no se hace esperar. Y así unos tras otros hasta que desaparece toda la infusión de la taza, el vaso, la lata de carne rusa adaptada con un asa, en fin cualquier cosa que pueda albergar un líquido o solido forma parte de la vajilla de un hogar cubano.

Se acabo el ritual hay que retomar la cruda realidad y hacer la calle si no de qué coño vamos a vivir.

Hacer la calle no es más que lograr ese 90% de productos y bienes que nos deja de asegurar el flamante gobierno revolucionario, que cual mal padre alcohólico y desaprensivo deja a la buena de Dios a toda su prole abandonados estos a su suerte.