Mostrando entradas con la etiqueta visita papal a cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta visita papal a cuba. Mostrar todas las entradas

PACEM IN TERRIS


La isla jaula castrante, harapienta, errante y achicharrante necesita que su mafia gobernante se siente con el Papa Benedicto XVI para que este les recite, instruya y explique hasta la saciedad la última de las cartas solemnes escrita por el Papa Juan XXIII en el año 1963.

En esta encíclica se hace una profunda reflexión sobre las condiciones que han de prevalecer para que haya paz, esa paz necesaria que no implique concordia alguna con los Castro y que es tan anhelada dentro del panóptico castrista, los cubanos necesitan hoy más que nunca aspirar a vivir en justicia, con seguridad ciudadana y con una solida esperanza de futuro, tenemos la imperiosa necesidad de luchar porque prevalezcan de una vez por todas en la isla los principios fundamentales para alcanzar la paz que no es otra cosa que hacer de la verdad el principal fundamento de la justicia y que la justicia constituya el marco de paz con el amor como motor impulsor de esa paz para hacerla estable y duradera.

Ese binomio formado por la paz y la libertad tiene que convertirse en el clima y la meta de todos los cubanos que aman a su país, solo así podremos construir en Cuba una sociedad con un sólido fundamento de la verdad para hacer valido y perdurable todo lo que nos propongamos desde esta base, para tener libertad, prosperidad y un cambio democrático.

Hoy se impone en el pueblo cubano una pauta a seguir consistente en no etiquetar la disidencia con nombres y cargos, solo debemos hacernos eco de las causas justas que estos ciudadanos defienden, todos ellos merecen apoyo, desde los mas a los menos connotados, no porque sean menos o mas lideres, si no por la defensa que todos en conjunto hacen de los derechos humanos y del sagrado derecho a la democracia, mientras persistan en esta legitima lucha tenemos la obligación de apoyarles aunque sus métodos y proyecciones sean más o menos inteligentes, más o menos viables, urge una reconciliación nacional entre todos los cubanos que no comulgan con el régimen dictatorial.

No podemos dejar de atender a los que hoy son la parte visible del enfrentamiento ciudadano contra la dictadura. Si queremos ver paz, justicia y futuro en la tierra que nos vio nacer, apartemos o por lo menos distingamos la hipocresía y la traición a la que estamos expuestos constantemente por los planes subversivos y desmoralizantes de los agentes castristas y no confundamos disidencia con banalidades que no conducen a nada.

Esperemos que pase ya y pronto esta visita Papal a Cuba que para mí y para muchos forma parte del plan de aniquilamiento castrista contra los cubanos, la iglesia “Castrolica” cubana ha negociado espacio y reconocimiento dentro de la isla a cambio de hipocresía y traición. Y el Papa ira allí en calidad de gerente de esas negociaciones para, y solo para apoyar este despropósito, este pecado de avaricia impúdica contra el pueblo cubano.





Tenemos que abrirnos a la reconciliación nacional, abrazar tanto las alegrías como las tristezas, y pensar que en nuestras mentes están las claves para hacer posible el cambio democrático solo falta ponernos de acuerdo en el lugar, en el día y la hora.

MALVIVIR.

Vivimos tiempos convulsos, de mucha confusión, escasean los valores morales y el espíritu enfermo desvirtúa las buenas intenciones que pudiéramos conservar, cualquier cosa es válida en esta sociedad, estamos atravesando por el tiempo perfecto para la proliferación de los malvados, la sociedad se divide cada día más, y en Cuba hablar de la moral y las buenas costumbres se ha convertido en un discurso que no gusta al populacho, priorizar por encima de todo la solución a las carencias materiales anula las buenas ideas y los proyectos de buena fe, todo este despropósito está fabricado a medida por la dictadura para sacar la lasca de beneficio que más les conviene, que no es otra que perdurar hasta la muerte en el poder.

La práctica de la hipocresía se ha trasformado en un valor de vida, en un beneficio que aporta desenvolvimiento laboral y social, robar forma parte del desarrollo personal de los ciudadanos y si no logras abrirte espacio en la corrupción estas anulado como persona,  tienes que vivir aceptando o ignorando cuestiones denigrantes si quieres avanzar al próximo nivel en la escala de corruptela insular.
Y como si fuéramos pocos ahora también aparece en el escenario dantesco cubano La iglesia católica caótica, otro factótum antes apartado de la sociedad por decreto revolucionario o por capricho dictatorial, y aprovechando esta gran crisis de valores sociales la cúpula eclesiástica intenta navegar a dos aguas entre la complacencia insultante a la dictadura y la petición perpetua de resignación a la oposición interna, es el mejor tiempo para que los curas planten su chiringuito de cara a inversiones futuras, a fin de cuentas la iglesia no es más que un negocio basado en esa mentira que necesitan los seres humanos para vivir evadiéndose de la cruda realidad de la mortalidad, pensando que cuando mueran se convertirán en otra cosa más placentera que no sea un manojo de huesos condenados al olvido eterno.
Soy de los que piensa que dios si existe y que nos observa descorazonado, y prueba de ello es que el me ha abierto a mí y a muchos otros los sentidos para darnos cuenta de la farsa que representan esos hombres grises que visten con batas de casa adornadas, que no son más que una banda de malévolos al servicio de los grandes intereses políticos y económicos, herméticos a cualquier delito e intocables por la ley que no parece ser muy ciega con ellos.
Hay muchos sacerdotes limpios, nobles y fieles a su credo, pero sobre estos recae el ostracismo eclesiástico y siempre son relegados a pueblitos de provincia donde no puedan darse a conocer mucho, para que sus méritos morales no entren en contradicción con los oscuros intereses de la cúpula de Cardenales que habitan en la capital como reyes emulando en bienestar y desenvolvimiento económico con la familia imperial. La peor parte en todo este festín carroñero no las llevamos nosotros que solo nos dejan como opción válida de futuro pignorar nuestro decoro para malvivir.  







EN BLANCO Y TROCADERO


El cubano ha perdido la brújula para encontrar el camino a la felicidad, pensar en la libertad es muy diferente, a estar convencido de tener el derecho a ella, la dictadura hábilmente durante todos estos años ha promovido la fragmentación familiar, pocos son los hogares cubanos donde uno o varios de sus miembros falta, se nota que el “divide y vencerás” es una consigna dictatorial.

La isla se parece cada día más a un estado en guerra devastado por las heridas que infringen a cualquier territorio una contienda bélica, por sus calles deambulan esqueletos enclenques rellenos de escasa carne y cubiertos por un pellejo poco lustroso achicharrado por el sol y por el prolongado castigo dictatorial, estamos ante toda una generación de adultos perdida y que a su vez no tiene nada que perder como no sea lo último que les queda a cada uno de ellos, respirar para vivir, porque solo eso, el oxigeno es lo único que no le han podido quitar la familia imperial en su afán de grandeza y poder.

De Cuba a veces no hay nada que escribir ni que decir y esta es una de esas semanas adormecidas por esa extraña fuerza oculta que frena a los cubanos para lanzarse al desafío final y de una vez por todas salir a flote de la mierda en que están metidos hasta el cuello.

Ya falta poco para el día que llegue el Papa, estoy loco por ver ese diálogo entre el santo padre (que siendo alemán, para mi poco tiene de santo)  y el Tamacún caribeño (entiéndase Chácumbele I), a Dilma Rousseff la ultima visitante oficial le llamo Vilma confundiéndola con la pica piedra, vamos a ver como le llama al Papa y como logra comunicarse con él en ese raro arameo antiguo babeante en forma de susurro de ultratumba ininteligible que últimamente está empleando para expresar las últimas gotas de su esquizofrenia senil.

Bueno ahí les dejo algo para leer, reconozco que es pobre y flojo, lo siento esta semana me he quedado sin ideas para mi post, pero como no puedo faltar a esta cita semanal con ustedes que para mí es casi sagrada, algo les he de comentar aunque ahora mismo este en “Blanco y Trocadero”.