Siempre que se nos prohíbe algo desde la democracia y su tolerancia intrínseca reaccionamos con aptitud desproporcionadamente disruptiva, da la impresión que hemos olvidado que el mayor daño y las prohibiciones mas excesivas e hirientes nos son impuestas por la dictadura cubana, que aquí el verdugo es esa monstruosidad de 53 años de existencia, intolerante a la divergencia y a cualquier brote de libertad, innovación y progreso social.
Valdría la pena preguntarnos que resulta más hiriente y vejatorio.
- Si la obligatoriedad de tener que pedir permiso a unos usurpadores para entrar y salir al país que te vio nacer.
-O tener que acatar una ley que te permite visitarlo cada tres años.
Creo que la primera prohibición le gana por goleada a la segunda. Soy de los que opinan que lejos de espaciar los viajes familiares a un periodo de tres años, lo que deberían hacer las autoridades americanas es controlar más las personas que hacen un uso desproporcionado de las visitas, a la misma isla de la cual se supone tuvieron que escapar por persecución y acoso según argumentaron a su ingreso en USA para acogerse a los beneficios de la ley de ajuste. Se debería modificar la ley para dar más potestad sin limitar espacio de tiempo al estado y que este pudiera en cualquier momento revisar el estatus migratorio de los que con una actitud vergonzosa y de componenda frente a la dictadura han demostrado con sus actos irresponsables que no son perseguidos allí, también el fisco americano debería pedir cuentas a estas personas del dinero y los bienes que mueven hacia el panóptico castrista desproporcionadamente.
No me gustan los entusiasmos de los que desde una posición que no les corresponde se creen en el derecho de hacer y deshacer, no respetan ni se hacen respetar, viven por y para ellos, solo pensando en su bienestar personal olvidando que las ventajas de las cuales gozan tienen un precio moral colectivo, exigen una coherencia y una actitud ciudadana diferente.
Exigir a los cubanos del exilio esas normas forma parte de la necesidad de diferenciar los que de verdad son exiliados de los que se han ido por embullo, por el efecto llamada de la pacotilla y la miseria material o por orden dictatorial para hacer daño y desmoralizar a todo el colectivo de inmigrantes cubanos.
Nota:
Justamente hoy horas antes de que apareciera este post la dictadura (nuestros verdugos) y las desvergonzadas mulas respiran tranquilos ya que pueden seguir con su festín de pacotilleo y trafico de bisuterías otro triunfo mas de los culpables de la desgracia cubana.
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Justamente hoy horas antes de que apareciera este post la dictadura (nuestros verdugos) y las desvergonzadas mulas respiran tranquilos ya que pueden seguir con su festín de pacotilleo y trafico de bisuterías otro triunfo mas de los culpables de la desgracia cubana.





