86 días de huelga de hambre y un connotado empeño de la dictadura en su aniquilamiento hicieron posible la muerte del preso político cubano Orlando Zapata Tamayo un día como hoy 23 de febrero de 2010, todavía retumban en nuestros oídos aquellas contundentes y esclarecedoras palabras de su valiente madre Reina Luisa Tamayo.
"Lograron lo que ellos querían. Acabaron con la existencia de un luchador por los derechos humanos. Ya asesinaron a Orlando Zapata Tamayo, ya acabaron con él, a las tres de la tarde de hoy. Esto ha sido un asesinato premeditado y sólo me queda dar las gracias a todos los países que lucharon para que no muriera".
Un día antes de que se cumpliera el 14 aniversario del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, interceptadas en el Estrecho de Florida por aviones cazas al servicio de la dictadura castrista, se sumaba así a la interminable lista de mártires cubanos el nombre de Orlando.
Durante 53 años la dictadura le ha dejado a la oposición tres opciones. El exilio, el castigo y como colofón final la muerte, nunca se ha intentado una vía al dialogo, nunca han aceptado sus errores, y mucho menos el abandono del poder por incompetencia y corrupción, las victimas de este delirio de poder familiar castrista siempre han llevado las de perder, pocas veces el apoyo de la comunidad internacional les ha favorecido en su lucha pacifica, solos, manipulados, desorientados y condenados al ostracismo hoy todavía se sobreponen al sufrimiento y dolor extremo que les infringen sus verdugos (de verde olivo) por el solo echo de decir abiertamente lo que piensan, por no fingir sus sentimientos, por apartarse de la mayoritaria doble moral ya endémica en la sociedad cubana.
Cuando decimos "Prohibido olvidar" es por estos crímenes y atropellos. Y razón no nos falta. Que nos llamen intransigentes, no importa, el día de mañana esa etiqueta tendrá un justo reconocimiento precisamente cuando destierren la cobardía y la doble moral de nuestro territorio nacional.
Nuestro mas sincero agradecimiento a Reina Luisa Tamayo y a todas las madres que han sido victimas durante estos años de la mano cruel y asesina de los hermanos Castro. A los opositores (los de verdad, no los de cartón, premios y tarjeta) el testimonio de nuestro respeto y reconocimiento para con su digna labor.
Zapata vive!!!





