Otra perdida humana inútil, la dictadura no se inmuta y el resto del mundo le importa un comino lo que pasa en Cuba con los cubanos, todos están a la expectativa para ver como le hincan el diente a la isla con sus negocios para esclavos modernos, Repsol nos clava en el centro del pecho a todos los cubanos una plataforma para buscarle petroleo a las bestias de Biran y aumentarles sus cuentas personales con petroleo carente de ética y manchado de sangre.
Dentro de poco tiempo veremos como este nuevo mártir se borra y pasa a formar parte de la larga lista de caídos (asesinados) durante la dictadura mas cruel de América latina y el Caribe.
El Pyongyang verde olivo de la barba, del sol y la palmera.
Pero no pasa nada, los cropofagos pro-dictadura siguen viendo posible una comunión entre los asesinos de Biran y el pueblo esclavizado dentro y fuera de la isla. Volverán a matar y lo seguirán haciendo mientras el mundo democrático vire la cara a otro lado en perfecta complicidad.