La súper revolución caribeña verde como las palmas, devenida con el paso de los años en iracunda dictadura roja, se defiende con palabras enlodadas en el propio fango pestilente que a través de todos estos años ha fabricado con su propia maldad y vileza, la orden a sus lacayos en estos días es bien clara, hay que atacar con el verbo más hiriente.
Utilizan las palabras mercenario y vende patria constantemente contra los cubanos que no quieren seguir compartiendo el camino ruinoso y ausente de futuro por donde enfilan los ancianos dirigentes a todo un país para poder seguir disfrutando ellos en minoría, una vida opulenta e imperial ausente de toda necesidad material y en un microclima idílico, aislados con su familia totalmente de la pobreza y las necesidades del pueblo cubano.
Si tuviéramos que hablar de vende patria bien le valdría ese calificativo al dictador cubano y su camarilla, cuando sin hacer ningún tipo de consulta popular cedieron a la Unión Soviética todo el país, para ponerlo al servicio de la guerra fría y la desestabilización internacional, sin medir las consecuencias, que de haber desembocado en una guerra fatal, el pueblo cubano hubiera sufrido en su propia piel todo un genocidio, solo por el capricho y el delirio de grandeza de una sola persona.
A África se nos envió manipulándonos con chantaje político e ideológico de estado, allí estuvimos por largos años si ser nacionales de ninguna de las partes en conflicto, ni residentes de ningún territorio controlado por estas, se nos motivo materialmente con recompensas que iban desde el otorgamiento de viviendas hasta electrodomésticos que no estaban al alcance de un ciudadano normal, claramente estuvimos ejerciendo de mercenarios porque nuestro gobierno recibía a cambio de nuestra presencia cuantiosos bienes materiales, no lo olvidemos, durante estos largos años se han utilizado a los profesionales cubanos como moneda de cambio para obtener beneficios, erigiendo burdamente la bandera de la ayuda desinteresada y del internacionalismo, siendo esta manifestación otra gran mentira encubierta para no develar el autentico ejercicio de esclavitud al que son sometidos estos cubanos, los cuales solo reciben una ínfima parte de los bienes que generan en los países donde desarrollan su trabajo.
La revolución cubana ha sido amoral desde sus inicios y en su defensa siempre exige a raja tabla una moralidad que ella nunca ha predicado, sus dirigentes chovinistas creen que solo su proyecto es el valido y como tal obligan por la fuerza a todo un pueblo al que quieren aconchabar para seguir ellos disfrutando de sus vidas elitistas, clasistas y opulentas que nada tienen que ver con los ideales que expresan en sus demagógicos discursos.
Mercenarios y vende patria son ustedes, no nos falten el respeto.






